IV780 a 1889Shanga, Kilwa, Mombasa, Zanzíbar, Lamu

La costa del monzón

En la costa oriental de África, el islam llegó por mar. A lo largo de la orilla crecieron ciudades de piedra de coral, que comerciaban a través del océano Índico y construyeron mezquitas que todavía siguen en pie.

Las orillas

El suajili, la lengua de la costa de África Oriental, toma su nombre de una palabra árabe que significa orillas. En 1872, el explorador Richard Burton señaló que El Sawahil, las orillas, seguía siendo el nombre de 600 millas de esa costa.1 Cuando Ibn Battuta navegó hacia el sur desde Mogadiscio hacia 1331, escribió que se dirigía al país de los Sawahil, para visitar la ciudad de Kilwa.2

Las ciudades de esta costa miraban al océano Índico y vivían del comercio a través de él. En Kilwa, el oro y el marfil del interior se intercambiaban por plata, cornalinas, perfumes, loza persa y porcelana china.3 Este capítulo sigue al islam a lo largo de esa orilla, desde las primeras mezquitas hasta el siglo XIX, y hasta una escuela en Lamu.

Las primeras mezquitas

En la década de 1980, el arqueólogo Mark Horton excavó Shanga, una ciudad de la costa de Kenia que fue abandonada en 1425. En su centro encontró una secuencia de mezquitas, cada una reconstruida sobre la anterior, nueve veces entre 780 y 1000. Las primeras, de 780 a 920, eran pequeñas construcciones de bahareque, con muros de barro sobre postes muy juntos; para 850 ya aparece un pequeño mihrab, el nicho que marca la dirección de la oración. Es una prueba de que el islam se practicaba en esta costa ya en 780, alrededor de un siglo después de la muerte del Profeta.4

Horton también descubrió que la ciudad de piedra había sido precedida por una ciudad africana con exactamente el mismo trazado.5 Ha sostenido que el islam comenzó allí con un pequeño grupo de musulmanes, quizá venidos de fuera, y se extendió lentamente al conjunto de la población.4

En Zanzíbar, en Kizimkazi, una mezquita tiene inscripciones cúficas sobre su construcción un domingo del mes de Dhu al-Qa’dah del año 500 después de la Hégira, que corresponde a 1107. El estudioso que las publicó en 1922 las consideró tanto más valiosas cuanto que llevan una fecha exacta.6

Una isla comprada con tela

Kilwa, una isla frente a la costa de la actual Tanzania, llevaba una crónica de sus gobernantes. En la versión que Arthur Strong resumió en 1895, un sultán de Shiraz, en Persia, llamado Hasan hijo de Ali, vio en una visión una rata con hocico de hierro que roía las murallas, y lo tomó como señal de que su país caería. Partió por mar con sus seis hijos en siete barcos, y el sexto barco llegó a Kilwa.7

Los recién llegados encontraron a un musulmán que ya vivía en la isla con su familia, y una mezquita. Por medio de él ofrecieron comprar Kilwa al jefe de la tierra vecina, que puso su precio: suficiente tela de colores para rodear toda la isla. Se tendió la tela, y el jefe la tomó y entregó la isla.7 Es un relato de fundación. En Kilwa vivía gente desde mucho antes: pasó de construcciones de tierra del siglo VIII a ser una ciudad de piedra en el siglo XV.5

Kilwa en su apogeo

Kilwa estuvo habitada desde el siglo IX hasta el XIX, y fue más rica en los siglos XIII y XIV. Su Gran Mezquita, construida en el siglo XI y muy ampliada en el XIII, está techada por completo con cúpulas y bóvedas, algunas de ellas incrustadas con porcelana china, y es la mezquita en pie más antigua de la costa de África Oriental. Entre aproximadamente 1310 y 1333 se construyó el palacio de Husuni Kubwa, con una gran piscina octogonal para el baño.3

La riqueza de Kilwa era el oro. Duarte Barbosa, un escritor portugués cuyo libro se terminó hacia 1518, registró que antes de que llegaran los portugueses, los musulmanes de Sofala y de la costa hacia el sur estaban todos sometidos al rey de Kilwa, «el rey más poderoso de entre ellos», y que ningún barco pasaba hacia Sofala sin llegar primero a la isla.8

Kilwa también acuñaba sus propias monedas, desde el siglo XI hasta el XIV.3 Durante la Segunda Guerra Mundial, Morry Isenberg, un aviador australiano, encontró cinco de ellas en una playa de la isla Marchinbar, frente al norte de Australia, junto con cuatro monedas neerlandesas fechadas entre 1690 y 1784. El museo de Sídney que las conserva las llama las monedas más antiguas halladas hasta ahora en un contexto australiano.9 Antes, solo se habían encontrado monedas de Kilwa fuera de Tanzania dos veces, una en Zimbabue y otra en Omán.10

Un sultán de dádivas

En 1331 o 1332, Ibn Battuta se detuvo en Kilwa.3 Llegó pasando por Mombasa, una isla grande cuyos habitantes, escribió, eran piadosos, honorables y rectos, con mezquitas de madera bien construidas.2 De Kilwa escribió:

Kulwa es una ciudad muy hermosa y sólidamente construida, y todos sus edificios son de madera. Sus habitantes se dedican constantemente a expediciones militares, porque su país linda con el de los zanj paganos. El sultán en la época de mi visita era Abu’l-Muzaffar Hasan, que era conocido por sus dádivas y su generosidad. Solía destinar la quinta parte del botín obtenido en sus expediciones a fines piadosos y caritativos, como está prescrito en el Corán, y lo he visto dar la ropa que llevaba puesta a un mendigo que se la pidió.

La traducción francesa más completa de 1854 añade que al sultán también se le llamaba Abu al-Mawahib, el padre de las dádivas, por la cantidad de sus dádivas, y que las dádivas tenían un origen: atacaba la tierra de los zanj, que no eran musulmanes, se llevaba botín y gastaba una quinta parte de él como prescribe el Corán.11

Los portugueses

En abril de 1498, los barcos de Vasco da Gama subieron por esta costa camino de la India. El 7 de abril anclaron frente a Mombasa, pero no entraron en el puerto. El 14 de abril anclaron frente a Malindi, treinta leguas más adelante. El rey de Malindi les dio un piloto, natural de Gujarat, en la India, según los cronistas portugueses, y el 24 de abril zarparon hacia Calicut.12

En 1505 volvieron los portugueses. Una flota al mando de Francisco de Almeida tomó Kilwa por la fuerza, escribió Barbosa, porque su rey se negaba a obedecer al rey de Portugal, y construyó allí un fuerte. En Mombasa, escribió, los portugueses «mataron a muchos de su pueblo y también tomaron cautivos a muchos, tanto hombres como mujeres, de tal suerte que quedó arruinada, saqueada y quemada».8 Con el fuerte portugués en Kilwa comenzó la decadencia de la isla.3

A finales del siglo XVI, los portugueses construyeron el Fuerte Jesús en Mombasa, sobre un espolón de roca coralina, y lo mantuvieron en su poder durante un siglo. La UNESCO, que lo inscribió en su lista en 2011, lo llama testimonio de los intercambios entre pueblos de origen africano, árabe, turco, persa y europeo.13

Mombasa, Kilwa y Sofala, tal como fueron grabadas para el atlas de ciudades de Braun y Hogenberg hacia 1572, debajo de su vista de Adén. Dominio público.
Mombasa, Kilwa y Sofala, tal como fueron grabadas para el atlas de ciudades de Braun y Hogenberg hacia 1572, debajo de su vista de Adén. Dominio público.

Zanzíbar y el comercio de personas

En 1840, Seyyid Said, cuya capital había sido Mascate, trasladó su corte a Zanzíbar. Era dueño de fincas y plantaciones de clavo de olor, y según el relato de un escritor británico de 1905 era «el mayor traficante de esclavos del mundo», y obtenía la mayor parte de sus ingresos de la venta de esclavos: cada año se vendían de 10 000 a 15 000 desde sus dominios africanos, y otros tantos eran llevados a Zanzíbar.14

Zanzíbar se convirtió en uno de los principales puertos de la trata de esclavos de África Oriental.15 El 5 de junio de 1873, su hijo, el sultán Barghash bin Said, firmó un tratado con Gran Bretaña. La exportación de esclavos desde la costa continental debía «cesar por completo», y todos los mercados públicos de sus dominios para la compra y venta de esclavos importados debían quedar «cerrados por completo».16 Christ Church, la catedral anglicana de Zanzíbar, se construyó en el lugar del último mercado de esclavos.15

Lamu

El suajili se escribía en alfabeto árabe. Los manuscritos de poesía suajili en esa escritura se convirtieron en una marca de la identidad costera, y los escritos en suajili más antiguos que se han encontrado son cartas fechadas en 1724, que se conservan en Goa.19

En 1889, Habib Swaleh, un sabio de ascendencia hadramí que había llegado a Lamu desde su lugar de nacimiento en las islas Comoras, fundó la mezquita Riyadha, que pronto se convirtió en un centro de saber.17 Es una de las instituciones de enseñanza islámica que llevan más tiempo funcionando sin interrupción en el mundo suajili, y algunos de sus manuscritos tienen traducciones al suajili escritas entre líneas en alfabeto árabe.18

A comienzos del siglo XX, Habib Swaleh dio al Maulid de Lamu, la celebración del nacimiento del Profeta, su forma actual. En 2012, la Riyadha todavía lo organizaba, a cargo de sus descendientes.17

Ve a verlo

Las ruinas de Kilwa Kisiwani y Songo Mnara están en la Lista del Patrimonio Mundial desde 1981, y de 2004 a 2014 estuvieron en su lista de sitios en peligro.3 A Kilwa Kisiwani solo se puede llegar en barco desde Kilwa Masoko, en tierra firme: unos veinte minutos en lancha a motor, más en dhow. Reserva al menos dos horas, mejor medio día o un día entero. Songo Mnara está 12 km más al sur, al menos a una hora en barco.20

El Fuerte Jesús de Mombasa está en la lista desde 2011, y la Ciudad de Piedra de Zanzíbar, con Christ Church en el lugar del mercado, desde 2000.1315

Antes de ir a Lamu, lee las recomendaciones de viaje del gobierno británico. En su versión actualizada el 16 de octubre de 2026, desaconsejan todo viaje al condado de Lamu, salvo a la isla de Lamu y la isla de Manda, y piden a los visitantes que vuelen al aeropuerto de Lamu en lugar de viajar por carretera.21 En Tanzania, la única zona de la costa sur contra la que advierten es la que está a menos de 20 km de la frontera con la provincia mozambiqueña de Cabo Delgado.22

Fuentes

  1. Richard F. Burton, Zanzibar; City, Island, and Coast, volumen 1 (Londres, 1872), página 129. archive.org
  2. Ibn Battuta: Travels in Asia and Africa, 1325-1354, traducido y seleccionado por H. A. R. Gibb (Londres: Routledge, 1929). archive.org
  3. UNESCO World Heritage Centre, Ruins of Kilwa Kisiwani and Ruins of Songo Mnara. whc.unesco.org
  4. Stephanie Wynne-Jones y Jeffrey Fleisher, “The Eastern African Coast,” en The Oxford Handbook of Islamic Archaeology (Oxford University Press, 2021), páginas 377 a 394. eprints.whiterose.ac.uk
  5. Samir S. Patel, “Stone Towns of the Swahili Coast,” Archaeology, enero y febrero de 2014. archaeology.org
  6. S. Flury, “The Kufic Inscriptions of Kisimkazi Mosque, Zanzibar, 500 H. (A.D. 1107),” Journal of the Royal Asiatic Society (1922). archive.org
  7. S. Arthur Strong, “The History of Kilwa, Edited from an Arabic MS.,” Journal of the Royal Asiatic Society (1895), a partir de la página 385. archive.org
  8. The Book of Duarte Barbosa, terminado hacia 1518, traducido por Mansel Longworth Dames, volumen 1 (Hakluyt Society, 1918). archive.org
  9. Powerhouse Museum, Sydney, Collection of coins, photograph and documentation: las monedas halladas en la isla Marchinbar, en el Territorio del Norte. collection.powerhouse.com.au
  10. Mike Owen, “Trade Winds,” Australian Geographic (2014), sobre las monedas de Kilwa halladas en la Tierra de Arnhem. pastmasters.org.au
  11. C. Defrémery y B. R. Sanguinetti, Voyages d’Ibn Batoutah, volumen 2 (París, 1854), página 193. archive.org
  12. A Journal of the First Voyage of Vasco da Gama, 1497-1499, traducido y editado por E. G. Ravenstein (Hakluyt Society, 1898). archive.org
  13. UNESCO World Heritage Centre, Fort Jesus, Mombasa. whc.unesco.org
  14. Robert Nunez Lyne, Zanzibar in Contemporary Times (Londres, 1905), páginas 39 y 53. archive.org
  15. UNESCO World Heritage Centre, Stone Town of Zanzibar. whc.unesco.org
  16. Tratado entre Gran Bretaña y el sultán de Zanzíbar para la supresión de la trata de esclavos, 5 de junio de 1873, publicado en Papers Relating to the Foreign Relations of the United States, 1873, documento 196. history.state.gov
  17. Iain Walker, “Understanding a diaspora through Lamu Maulid,” Centre on Migration, Policy and Society, University of Oxford, 6 de marzo de 2012. compas.ox.ac.uk
  18. Anne K. Bang, “The Manuscript Collection of the Riyadha Mosque, Lamu, Kenya,” Tombouctou Manuscripts Project, University of Cape Town, 15 de junio de 2011. tombouctoumanuscripts.uct.ac.za
  19. Clarissa Vierke, “Writing Songs, Singing Texts: Orality and Literacy in Swahili Manuscripts,” Manuscript Cultures 17 (University of Hamburg, 2021). csmc.uni-hamburg.de
  20. Tanzania Tourist Board, Kilwa. tanzaniatourism.com
  21. Foreign, Commonwealth and Development Office (United Kingdom), Kenya travel advice, actualizado el 16 de octubre de 2026. gov.uk
  22. Foreign, Commonwealth and Development Office (United Kingdom), Tanzania travel advice, actualizado el 20 de octubre de 2026. gov.uk