VIII1522 a 1866La Española, Jamaica, Trinidad, Bahía

Otras orillas

No todos los musulmanes africanos llevados al otro lado del mar desembarcaron en las Carolinas. Algunos llegaron a las islas españolas, a Jamaica y Trinidad, y a Brasil, donde escribieron en árabe, pidieron volver a su tierra y, en Bahía, se alzaron en armas.

Pasajeros prohibidos

En La Española, africanos esclavizados trabajaban en el ingenio de azúcar del almirante, Diego Colón. Gonzalo Fernández de Oviedo, que escribió la historia de la isla, llamó a lo que allí ocurrió algo muy nuevo en la isla y el principio de mucho mal, si Dios no lo hubiera atajado: la rebelión de los esclavos negros. Unos veinte hombres del almirante, «los mas de la lengua de los jolophes» (los wólof), se alzaron el segundo día de Navidad, a principios del año 1522 según su cómputo, salieron del ingenio y se unieron a otros tantos, más o menos. En su marcha hacia la villa de Azua mataron a nueve cristianos; el almirante los hizo ejecutar, y quedaron a lo largo de aquel camino.1 Oviedo no dice si eran musulmanes.

La Corona española ya desconfiaba de que pasaran musulmanes a las Indias. Una orden de 1526, repetida en años posteriores, mandaba a la Casa de la Contratación poner gran cuidado en que no se enviaran a las Indias negros esclavizados «llamados Gelofes» (wólof), ni los de Levante, ni los «criados con Moros». Una orden de 1530 prohibió enviar berberiscos esclavizados sin licencia expresa del rey, y otra de 1543 mandó a las autoridades de las Indias buscar a los berberiscos esclavizados, a los moriscos recién convertidos y a los hijos de judíos, y devolverlos a España en los primeros navíos. En 1681 las tres órdenes quedaron recogidas en las Leyes de Indias.2

Un sabio de Tombuctú

En Kingston, Jamaica, en 1834, R. R. Madden, magistrado especial, vio a un hombre firmar con su nombre «en un árabe muy bien escrito» al prestar juramento. Según escribió Madden, lo habían secuestrado en una provincia limítrofe con Tombuctú y vendido como esclavo en Jamaica casi treinta años antes. Su dueño lo tenía como tenedor de libros, y él llevaba la contabilidad en caracteres árabes.3

Se llamaba Abu Bakr al-Siddiq. Escribió dos veces en árabe la historia de su vida: para Madden en 1834, y de nuevo en Inglaterra, donde la Royal Geographical Society la publicó en 1836. «Mi nombre es Abi Bekr es siddik», comienza. Nació en Tombuctú, se educó en Yenné y estudió el Corán y su interpretación en Ghonah, una ciudad «donde hay muchos hombres sabios [ulemas] que no son naturales de un mismo lugar». Su abuelo Umar había sido magistrado, un al-kaid, en Tombuctú y en Yenné.4

La guerra lo hizo esclavo. Cuando tomaron la ciudad donde vivía, «me arrancaron la ropa, me ataron con cuerdas, me echaron encima una pesada carga», escribió, y lo llevaron a pie hasta la costa y lo vendieron al capitán de un barco. Estuvo en el mar «durante tres meses, y luego bajé a tierra en el país de Jamaica». Según el cómputo del estudioso que publicó su relato, estaba en su decimocuarto año de vida, y era 1807 o 1808.4

En Jamaica lo tuvo primero un cantero, y después estuvo en una hacienda cuyo dueño no vivía en la isla e hizo bautizar a todos sus esclavos; a Abu Bakr le pusieron el nombre de Edward Donellan. Sin embargo, según supo Madden, los musulmanes que había entre ellos «conservaban aún su fe en la misión divina de Mahoma». Cuando la hacienda se vendió en 1823, un tal señor Anderson lo compró para que le llevara las cuentas, y más tarde «declaró que ningún precio podría compensarle la pérdida de los servicios de este esclavo».4

Madden se propuso liberarlo. Un llamamiento público impreso en Kingston, que circuló junto con la historia de su vida en su propia lengua, reunió el dinero para comprar el tiempo que le quedaba de aprendizaje, y en la oficina del magistrado especial, ante una multitud de habitantes de Kingston, Abu Bakr quedó libre.3

Cartas en árabe

Madden encontró en Jamaica a un segundo sabio musulmán. Muhammad Kaba, llamado Robert Peart en la hacienda, nació en Bouka, en el país mandinga, a nueve días de camino del mar, en una familia musulmana, «como lo son la mayoría de los mandingas», y lo instruyeron su padre y, sobre todo, su tío, un hombre versado en la ley. Llevaba cincuenta y seis años de esclavitud en una misma propiedad, Spice Grove, en la parroquia de Manchester, y unos veinte años antes se había hecho cristiano.3 Los estudiosos sitúan hoy su nacimiento en el interior de la actual Costa de Marfil, hacia 1757, y su llegada a Jamaica en 1777.6

En 1834 los dos hombres se escribieron en árabe. A Madden le dijeron que la carta de Kaba tenía por objeto llevar a Abu Bakr al cristianismo; sin embargo, en la versión inglesa de Madden se abre en el nombre de Dios, con la bendición de Dios y la paz de Su profeta. Abu Bakr respondió: «mi nombre, en árabe, es Abon Beer Sadiki, y en lengua cristiana, Edward Doulan», y le pidió: «Siempre que quieras enviarme una carta, escríbela en lengua árabe».3

Kaba vivió para ver el fin de la esclavitud en Jamaica, sesenta y un años después de que lo sacaran de África. Para la celebración de agosto de 1838 escribió un discurso en letras árabes, pero con palabras inglesas deletreadas en esa escritura, una forma de escribir llamada ajami. Se leyó en una celebración en la parroquia de Manchester y se entregó al gobernador, sir Lionel Smith, que lo guardó entre sus propios papeles.78 Hoy está en el Public Record Office of Northern Ireland, en Belfast.9 Leído de nuevo en 2019, habla de África, del «encadenamiento» y del «fin de la tortura»: palabras de sufrimiento que la traducción oficial de 1838 omitió.78

Spanish Town, Jamaica, 1 de agosto de 1838: el gobernador, sir Lionel Smith, lee la proclamación de la libertad en King’s House. Litografía publicada por Thomas Picken, Londres, 1838.
Spanish Town, 1 de agosto de 1838: el gobernador, sir Lionel Smith, lee la proclamación de la libertad en King’s House. Litografía publicada por Thomas Picken, Londres, 1838. Dominio público.

El camino de vuelta

Abu Bakr quería volver a su tierra. Pasó a Inglaterra al cuidado de otro magistrado, el capitán Oldrey, y partió con el viajero inglés John Davidson, que se proponía llegar a Tombuctú por Marruecos. En Marruecos encontraron a personas que conocían a su familia, y que dijeron que uno de sus parientes era entonces gobernador de Tombuctú.4 Davidson había cruzado la mitad del desierto camino de Tombuctú cuando lo asesinaron. En 1837 la Royal Geographical Society solo tenía noticias de Abu Bakr: se suponía que había seguido hacia Tombuctú, el jeque de Wad Nun había mandado a buscarlo y, si escapaba de los peligros del desierto, probablemente volvería a Inglaterra.5 Ningún documento de acceso público que hayamos encontrado dice qué fue de él.

Los mandingas de Trinidad

En 1804 el gobernador de Trinidad, sir Thomas Hislop, mandó construir Fort George en St James para defender Puerto España. Entre los hombres esclavizados que lo construyeron estaba Jonas Mohammed Bath, un mandinga. Formó una Sociedad Mandinga para reunir dinero y comprar la libertad de mandingas esclavizados, y en peticiones al gobierno colonial solicitó que él y sus seguidores fueran devueltos a África.10 Los mandingas de Trinidad eran una comunidad musulmana muy unida, procedente de Senegambia, que trabajaba y ahorraba para comprar su propia libertad y la de sus hermanos, y nunca renunció a la idea de volver a su tierra. Bath fue su primer líder.11

En 1838, doce hombres de la nación mandinga enviaron un memorial en el que pedían que los trasladaran, con sus familias, a Sierra Leona. Recoge tanto sus propios nombres como sus nombres de esclavos, con sus firmas en árabe, y hoy se conserva en los Archivos Nacionales de Kew, en Londres.12 Ese año, el Almirantazgo escribió que no podía llevar a uno de ellos, Mahommed Sissei, a Sierra Leona en el barco Parmelia.13

Puerto España, Trinidad, vista desde Fort George, en una acuarela de Michel-Jean Cazabon, siglo XIX.
Puerto España, Trinidad, vista desde Fort George, pintada por Michel-Jean Cazabon en el siglo XIX. Dominio público.

Bahía, 1835

En Salvador, la capital de Bahía, en Brasil, africanos esclavizados y libertos se alzaron la noche del 24 al 25 de enero de 1835, al final del mes de Ramadán.14 Los encabezaban musulmanes yoruba, conocidos como malês, de Ìmàle, una palabra yoruba que significa musulmán.15 A su lado lucharon musulmanes hausa.14 El tribunal de Bahía, en su propio relato de la revuelta, escribe que los rebeldes iban vestidos de blanco y llevaban amuletos con frases del Corán en árabe.16

Un delator los denunció la tarde del día 24, y los combates comenzaron por la noche.16 Los rebeldes atacaron la Cámara Municipal, en cuyo sótano había una cárcel donde estaba preso uno de los líderes malês más respetados, el anciano Pacífico Licutan, cuyo nombre musulmán era Bilal. No estaba allí por rebelión, sino como propiedad, retenido para saldar las deudas de su amo. Los combates sumieron a la ciudad en el caos durante varias horas.15 Murieron setenta y nueve personas, setenta de ellas rebeldes.16 João José Reis, el historiador de la revuelta, calcula que los rebeldes eran cerca de seiscientos; el relato del tribunal habla de unos mil quinientos.1516 Se la ha llamado la mayor revuelta urbana de esclavos de las Américas.16

En las casas de los rebeldes, la policía encontró pequeños libros, papeles en árabe, tablillas para escribir, bolsitas de cuero que se llevaban como amuletos y rosarios sin cruz. El jefe de policía escribió que los papeles estaban en unos caracteres desconocidos que se parecían al árabe, y llevaron a un esclavo hausa llamado Albino para que tradujera nueve de ellos.16 El archivo estatal de Bahía todavía conserva los papeles; casi todos, según su director, son pasajes del Corán escritos como oraciones y palabras de protección.14

El castigo fue duro. Doscientas ochenta y nueve personas fueron juzgadas, y el archivo conserva los expedientes de 234 de ellas, de las cuales catorce eran mujeres. Cuatro hombres fueron condenados a la horca, entre ellos Luís Sanin, el principal maestro de las escuelas coránicas; no se encontró verdugo, y los fusilaron. Licutan, que había estado preso todo el tiempo, fue condenado en cambio a mil latigazos. Una ley provincial de mayo de 1835 ordenó la expulsión de Bahía de los africanos libertos, y una primera lista desterró a 154 a África.16

Pernambuco y Río

Mahommah Gardo Baquaqua, cuyo propio relato está en esta sala de lectura, desembarcó en Pernambuco después de la travesía. Lo vendieron a un panadero, que lo mandaba a vender pan; intentó ahogarse antes que vivir como esclavo, lo embarcaron hacia Río de Janeiro y lo vendieron al capitán de un barco, en el que llegó a Nueva York y a la libertad.17 Su historia se cuenta en el capítulo VI, y en sus propias palabras, aquí.

Un imán de Bagdad

En 1865 o 1866, una tormenta en el Atlántico llevó a Brasil a un imán de la marina otomana, Abd al-Rahman al-Baghdadi.1819 Allí conoció a musulmanes afrobrasileños esclavizados y libres, e intentó enseñarles el islam tal como él lo entendía.19 Su relato de todo lo que vio en Brasil se conserva, al parecer, en un único manuscrito.18

Ve a verlo

En Salvador, el Museu Afro-Brasileiro de la Universidad Federal de Bahía, en el Terreiro de Jesus, en la antigua Facultad de Medicina, guarda más de 1100 piezas de cultura material africana y afrobrasileña; no es un memorial de la revuelta.20 Los papeles de la revuelta, entre ellos los escritos en árabe, han sido digitalizados por el archivo estatal de Bahía y se pueden leer en línea.14 Las recomendaciones de viaje del gobierno británico para Brasil, en su versión actualizada el 7 de octubre de 2026, solo desaconsejan viajar a las zonas fluviales del oeste del estado de Amazonas, lejos de Salvador, y piden a los visitantes que eviten todas las favelas, incluidas las visitas guiadas.24

En Spanish Town, la capital de Jamaica hasta 1872, la proclamación de la abolición de la esclavitud se leyó desde las escalinatas de King’s House en 1838.21 Los Archivos de Jamaica, que están allí, conservan las escrituras que liberaban a las personas del aprendizaje después de 1834.22 Las recomendaciones británicas para Jamaica señalan que el huracán Melissa azotó la isla en octubre de 2025, y que todas las parroquias del oeste sufrieron daños importantes.25

En Trinidad, Fort George se alza en St James, a las afueras de Puerto España.10 Los Archivos Nacionales de Trinidad y Tobago, en la esquina de New Street y St. Vincent Street, en Puerto España, no cobran entrada; en octubre de 2026 su sala de consulta tenía un horario reducido.23 Las recomendaciones británicas para Trinidad y Tobago advierten sobre un alto nivel de delincuencia violenta.26

Fuentes

  1. Gonzalo Fernández de Oviedo, Historia general y natural de las Indias, tomo 1 (Madrid, 1851), libro IV, capítulo IV. archive.org
  2. Recopilación de leyes de los reynos de las Indias (Madrid, 1681), libro IX, título XXVI, leyes 17 y 19, y libro VII, título V, ley 29. archive.org
  3. R. R. Madden, A Twelvemonth’s Residence in the West Indies, during the Transition from Slavery to Apprenticeship, volumen 2 (Londres, 1835), cartas XXX a XXXII. archive.org
  4. G. C. Renouard, “Routes in North Africa, by Abu Bekr es Siddik,” Journal of the Royal Geographical Society of London 6 (1836), páginas 100 a 113. archive.org
  5. G. C. Renouard, “Notice of the late Mr. Davidson,” y “Progress of Geography in 1836-7,” Journal of the Royal Geographical Society of London 7 (1837), páginas 145 y 184 a 185. archive.org
  6. Paul E. Lovejoy, “Comparing the Life Histories of Two Muslims in the Americas: Muhammad Kaba Saghanughu and Mahommah Gardo Baquaqua,” Estudios de Asia y África (El Colegio de México), registro de catálogo con resumen. revistas.colmex.mx
  7. Elizabeth A. Dolan y Ahmed Idrissi Alami, “Muhammad Kaba Saghanughu’s Arabic Address on the Occasion of Emancipation in Jamaica,” William and Mary Quarterly 76, n.º 2 (abril de 2019), páginas 289 a 312, resumen. oieahc.wm.edu
  8. Elizabeth A. Dolan y Ahmed Idrissi Alami, “Origins of a Collaboration,” Omohundro Institute of Early American History and Culture, 31 de mayo de 2019. oieahc.wm.edu
  9. Princeton University, American Contact: Textual Objects, “Muhammad Kaba Saghanughu’s Arabic Address” (2020). americancontact.princeton.edu
  10. National Archives of Trinidad and Tobago, Our African Heritage: Stories of Resistance and Resilience in Familiar Places, “Fort George: Jonas Bath, Mandingo.” natt.gov.tt
  11. Maya Doyle, “Freed Africans Post Emancipation,” National Trust of Trinidad and Tobago, 1 de agosto de 2020. nationaltrust.tt
  12. The National Archives (United Kingdom), CO 295/124, Trinidad original correspondence, 1838: el memorial de doce africanos de la nación mandinga. beta.nationalarchives.gov.uk
  13. The National Archives (United Kingdom), CO 295/123, Trinidad original correspondence, 1838: cartas del Almirantazgo. beta.nationalarchives.gov.uk
  14. Gobierno de Bahía, “Arquivo Público da Bahia preserva documentos da Revolta dos Malês,” febrero de 2025. ba.gov.br
  15. João José Reis, “The Malê Revolt,” traducido por Molly Quinn, páginas 183 a 186, como lectura asignada por la University of Warwick, Department of History. warwick.ac.uk
  16. Lidivaldo Reaiche Raimundo Britto, “O Tribunal da Relação da Bahia e a Revolta dos Malês,” Tribunal de Justiça do Estado da Bahia, 22 de mayo de 2023. tjba.jus.br
  17. Mahommah G. Baquaqua y Samuel Moore, Biography of Mahommah G. Baquaqua, a Native of Zoogoo, in the Interior of Africa (Detroit, 1854), en Documenting the American South, University of North Carolina. docsouth.unc.edu
  18. István Ormos, “Survival of an Old Literary Genre: al-Baghdadi’s Account of His Journey to Brazil,” The Arabist: Budapest Studies in Arabic 15 y 16 (1995), páginas 187 a 193, resumen. arabist.hu
  19. Ottoman History Podcast, “An Ottoman Imam in Brazil,” con Ali Kulez, abril de 2024. ottomanhistorypodcast.com
  20. Museu Afro-Brasileiro (MAFRO), Universidade Federal da Bahia. mafro.ceao.ufba.br
  21. Jamaica National Heritage Trust, Spanish Town. jnht.com
  22. National Library of Jamaica, Caribbean Database of Documentary Heritage: Jamaica (escrituras de manumisión, Jamaica Archives). nlj.gov.jm
  23. National Archives of Trinidad and Tobago, Visiting Us. h.natt.gov.tt
  24. Foreign, Commonwealth and Development Office (United Kingdom), Brazil travel advice, actualizado el 7 de octubre de 2026. gov.uk
  25. Foreign, Commonwealth and Development Office (United Kingdom), Jamaica travel advice, actualizado el 7 de octubre de 2026. gov.uk
  26. Foreign, Commonwealth and Development Office (United Kingdom), Trinidad and Tobago travel advice, actualizado el 7 de octubre de 2026. gov.uk